10 mayo, 2009

Disculpen la molestia


Por Eduardo Galeano | Página|12, 08.05.09

Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza.

¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés?

El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?

¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?

¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?

Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?

¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?

¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. McDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?

¿Quiénes son los justos y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?

Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina tres millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren quince niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo era, traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?

Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia?

¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia?

¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?

Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ese un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?

¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?

Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?

Según Lewis Carroll, la Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas:

–Ahí lo tienes –dijo la Reina–. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.

En El Salvador, el arzobispo Oscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. El murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.

El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?

A veces terminan mal las historias de la Historia; pero ella, la Historia, no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.


http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-124547-2009-05-08.html


20 agosto, 2007

"Perdonen que no me levante"


A 30 años de la muerte del genial actor y humorista norteamericano Groucho Marx, lo invitamos a leer una buena nota conmemorativa (que no es nuestra), recordar algunas de sus más célebres frases, revisar las opiniones de un blogger de genteloca.com y consumir (en caso de fanatismo) la yapa informativa de la Wiki...


(Vea nota completa en http://www.abc.es/20070819/cultura-cultura/
groucho-marx-treinta-anos_200708191000.html
)



Algunas de sus mejores Frases Célebres

*
Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio.

*¿A quien va usted a creer?, ¿a mi, o a sus propios ojos?


*Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.


*Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.


*Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.


*
Desde el momento en que tomé su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún ida espero leerlo.

*¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Que ha hecho la posteridad por mi?

*La inteligencia militar es una contradicción en los términos.


*
He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.

*Debo confesar que nací a una edad muy temprana.

*O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.

*Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente sea más de lo que ella hizo jamás.

*Partiendo de la nada alcance las mas altas cimas de la miseria.


*El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.


*La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados.


*Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.


*Bebo para hacer interesantes a las demás personas.


*Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", sabes que es un corrupto.


*¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande.


*El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.

*Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre,
y dentro del perro probablemente esta demasiado oscuro para leer.

*No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.


*Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, esta su esposa.


*El matrimonio es la principal causa de divorcio.


*Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien.


*
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.

*No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.


*Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto... ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia... (Los Hermanos Marx en el Oeste)


*
-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio?
-Amo a mi marido.
- A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.


*No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!


*
Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)

*Que de le den el 10% de mis cenizas a mi promotor artístico.


*
Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

*En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.


*He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.


En genteloca.com publicaron:

willians dice:Julius Henry Marx (1891/1977), el polifacético Groucho Marx, es hijo de Minnie Choemberg, alemana de origen (hija a su vez de una familia de cómicos ambulantes), y Sam Marx, un sastre francés procedente de Estrasburgo, ambos de origen judío. Según confirmó Groucho los clientes de su padre eran “fácilmente reconocibles: una de sus perneras del pantalón era más corta que la otra”. “Ninguno de los dos entendía una palabra de lo que decía el otro, así que se casaron”, en 1884. Instalados en Nueva York, tuvieron seis hijos. Manfred, el mayor, murió a los tres años, Leonard (Chico), Adolph (Harpo), Julius Henry (Groucho), Milton (Gummo) y Herbert (Zeppo).

De pequeño, Groucho actúa en un conjunto infantil a expensas de su madre, pero es en su juventud cuando se transforma en el emergente del grupo que forma junto a sus hermanos. Abordan la comedia musical y ya con su primera revista cómica, I’ll Say She is (1923/5), alcanzan el éxito. Más tarde triunfan en Brodway con The Cocoanuts (1925/8) de George S. Kaufman y música de Irving Berlín...

(Vea publicación entera en: http://www.genteloca.com/biblioteca/15585/groucho-marx)


Y la yapa de Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Groucho_Marx

08 abril, 2007

Entre la belleza real y el éxito

-
La belleza y el éxito tienden a ser los principales objetivos de todas las personas, pero esos conceptos, si se los incorpora tal como los medios masivos de comunicación y las grandes campañas publicitarias lo plantean, resultan tan arbitrarios e inaccesibles
como nocivos.

Sin embargo, siempre hay enfoques diferentes que sirven para mostrar que aquello que se refleja en una caja negra de tantas pulgadas y millones de colores no es más que un programa de televisión, o un aviso comercial que buscan vender sus productos. Y así, la belleza y el éxito son lo que un puñado de creativos o corporativos dictaminaron que la gente sueñe con que sean, y nos lo venden procurando que nos identifiquemos con su producto hasta que salga uno mejor.

¿Quién dice qué es lo bello y qué es el éxito? Dos respuestas sacadas de los mismos generadores de estereotipos que arriba se mencionan, sólo para mostrar que casi en todos lados se puede encontrar una idea motora que invita al replanteo y respeto por la postura del otro, cualquier otro.

Primero, la Campaña Belleza Real, de la marca de productos estéticos femeninos Dove:



(Más información de la campaña en http://www.porlabellezareal.com.ar/)


Luego, el artículo Las trampas del éxito, que el actor y escritor Enrique Pinti publicó en La Nación del domingo 8 de abril de 2007 (http://www.lanacion.com.ar/896982) Un párrafo:

"
El mundo está lleno de fracaso y frustración; millones de seres humanos naufragan en un océano de dificultades de todo tipo; otros apenas logran mantenerse a flote, siempre con crisis económicas o psíquicas, trabajando en cosas que no los hacen felices, con salarios de hambre y pocas perspectivas de progreso. Miles y miles de almas viven hacinadas y revueltas en barrios marginales, páramos desolados sin la más mínima atención sanitaria o en palacios mal habidos, llenos de intrigas y conspiraciones. Muchísima gente es perseguida por sus ideas, su color de piel, su raza, su religión o su conducta sexual, mientras aparentes “exitosos” llenos de glamour y dinero se desmoronan y desangran en relaciones amorosas y familiares lamentables, hundidos en el infierno del alcoholismo y la drogadicción extrema. Es por eso que cada vez que se pronuncia la palabrita (éxito) hay que desen­trañar su verdadero sentido y volver a poner sobre el tapete la trilladísima pregunta: “¿Sos feliz?”. Si la respuesta es afirmativa (con las limitaciones lógicas), el éxito
tiene sentido."


¿Qué es para vos la belleza? ¿Y el éxito?



02 abril, 2007

Tres años después, esto recién empieza



Si de algo sirviera trazar un paralelo con las etapas de crecimiento de una persona, podríamos decir que MV hace rato que puede caminar solo. Pero para recorrer un camino empinado, ventoso y lleno de obstáculos hace falta mucho más que sólo poder caminar.

En MV ya sabemos qué camino queremos recorrer, tenemos una idea bastante amplia de cómo recorrerlo y una voluntad de hierro para intentar recorrerlo cada vez mejor. Pero también sabemos que nada nos asegurará poder recorrerlo siempre. Cada mañana se piensa el camino, cada día se vive el camino, cada noche se sueña el camino.

La pobreza, las desigualdades sociales y los abusos de poder de cualquier poder no serán fáciles de derrotar. Tenemos nuestra voz y la suya para intentar revertir una situación regional y mundial que beneficia a muy pocos en pos de que todo el resto se siga perjudicando. Tenemos nuestra voz, y esperamos que la suya también quiera difundirlo.

Tres años después, MV recién empieza a recorrer su camino. Nuestro camino.











24 febrero, 2007

El Indec es Cosa Nostra

Todo comenzó con un número, como siempre sucede. La cifra oficial de inflación que se dio a conocer el lunes 5 de febrero pasado en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reflejaba un tímido 1,1 por ciento correspondiente a enero de 2007, mientras que la realidad hablaba con claridad —y más números— del doble de crecimiento del índice de precios al consumidor.

Entre la intención del gobierno del presidente Néstor Kirchner y la contundencia de los datos que a diario se encargan de recabar y procesar los técnicos de economía hubo, por lo menos, una notoria diferencia de apreciación. No se trató de variables rebeldes, percepciones dispares o de la identificación de alguna situación nacional actual que pudiera devenir en crisis. Lo que hay detrás de este notorio debilitamiento institucional organizado es un grupo político que no desea números molestos ni personas que piensen diferente a la voz patagónica. Y los deseos en las más altas esferas del poder, son órdenes entre los trabajadores que necesitan sus únicas fuentes laborales...


(lea nota completa en MV Prensa / El Indec es Cosa Nostra y opine aquí)

11 diciembre, 2006

Mujeres en Red


Por Periodismo Social

Los últimos dos meses de 2006 han sido de intensa actividad en la promoción de los derechos de la mujer. En Argentina se conformó una red de periodistas mujeres, se realizó un encuentro de comunicadoras con visión de género y se impulsa con diversas acciones la Campaña de los 16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres. Periodismo Social participa de estas actividades y compartió charlas con referentes del periodismo de Gran Bretaña, Chile y México.

Lucía Lagunes, directora de CIMAC Noticias, habla del doble desafío de las periodistas mexicanas para realizar coberturas de género y de la importancia del trabajo en red. Karen Ross aporta su experiencia como investigadora de temas de comunicación y mujer. Ana María Portugal, directora del portal chileno ISIS, cuenta el nuevo proyecto de esta organización pionera en la temática...

(lea nota completa en MV Prensa / Mujeres en Red y opine aquí)

08 diciembre, 2006

La verdad sobre la guerra: es un negocio para conseguir beneficios


Por Jerry West / Zmag.org

A lo largo de las últimas semanas ha habido manifestaciones a lo largo y ancho del país (Canadá N. del T.) sobre la guerra de Afganistán. En algunos casos, la gente se manifestaba en apoyo a las tropas y en contra de la misión que se les había obligado a llevar a cabo. En otros casos, la gente se manifestaba en apoyo a las tropas y a favor de la misión.

Siempre me sorprende que la gente diga que apoya a las tropas y que, al mismo tiempo, apoye que se les envíe a ser asesinados. Supongo que esto demuestra que la capacidad de pensar seriamente no la comparte una parte significativa de la población.

En una de las protestas contra la guerra, en Vancouver, alguien hizo un comentario sarcástico diciendo que la gente que protestaba podía disfrutar del derecho a protestar gracias a los sacrificios que los guerreros habían hecho para darles ese derecho (un desprecio común que ha sido utilizado desde que puedo recordar para degradar a la gente que se opone a las guerras innecesarias). Por supuesto, la mayor parte de ese comentario no es más que propaganda y pura mierda dentro del contexto en el que se hace.

Ha habido muy pocas guerras en nuestra historia en las que la victoria haya expandido nuestros derechos o protegido nuestras libertades. La Segunda Guerra Mundial y las guerras en contra de las invasiones americanas pueden ser las excepciones. Los derechos y las libertades son el fruto de las revoluciones y de la guerra de clases, de las luchas por la justicia y la igualdad.

La mayoría de las guerras, aparte de las que repelen invasiones, son luchas por tierra, recursos y control político. La política en sí misma, por supuesto, es poco más que una lucha sobre cómo dividir la riqueza en la sociedad.

En la mayor parte de los casos aquellos que van a la guerra creyendo que lo hacen por su país o sus libertades son ilusos que creen en una fantasía difundida por las clases dirigentes para disfrazar la verdadera naturaleza en que consisten.

La verdad sobre la guerra es que es un negocio, un centro de beneficios para los proveedores de materiales de guerra y para aquellos que cosechan los beneficios de los recursos adquiridos o controlados, la influencia política de forzar a otras sociedades a hacer lo que uno quiera y los beneficios políticos en casa de una población manipulada por el fervor patriótico que dejará a un lado el sentido común y tolerará una supresión de sus libertades y un derroche de los recursos públicos con el pretexto de "apoyar las tropas".

Uno de los oficiales de la Armada de Estados Unidos más altamente condecorado, el General Smedley Butler, escribió en 1935: "La guerra es una estafa. Siempre lo ha sido. Es, probablemente, la más vieja, con facilidad la que más beneficios produce, seguramente la más despiadada".

Y en su discurso de despedida como presidente de los Estados Unidos, Dwight Eisenhower advirtió: "... debemos estar alerta ante la adquisición injustificable de influencia, tanto buscada como no buscada, por parte del complejo industrial militar. El potencial para el desastroso ascenso de poder en manos equivocadas existe y persistirá".

Tanto Butler como Eisenhower fueron soldados profesionales de alto rango que no sólo habían visto la guerra, sino que tenían conocimiento de lo que había entre bambalinas y cómo funcionaba. Sin duda alguna tienen más credibilidad que el montón de líderes mundiales actual (muchos de los cuales nunca han oído un tiro disparado con rabia ni han visto de cerca los cuerpos rotos y mutilados de las víctimas de guerra) y las advertencias que nos hacen son tan válidas hoy como cuando fueron hechas por primera vez.

La gente que se manifiesta, estúpidamente, en apoyo a la guerra hoy en día, debería hacerse eco de la visión de Butler y Eisenhower. Sería un buen consejo que pensaran que un gran número de veteranos militares en EEUU se opusieron a la guerra en Irak y que, en Canadá, el Teniente General Jeffrey, antiguo Jefe del Gabinete de Defensa, advirtió contra la misión en Afganistán y que el Comandante en Jefe Ross, director general de política de seguridad internacional, dimitió por ello.

Como resultado de la decisión del gobierno canadiense de preferir a la industria de defensa y a los estadounidenses por encima de sus soldados y del bienestar nacional, no sólo tenemos tropas muriendo innecesariamente en Afganistán, también tenemos un ejército tan desesperado por más efectivos que está contemplando periodos de desplazamiento más largos, una rebaja en los patrones de reclutamiento y considerando tomar por sorpresa a la Marina y secciones no combatientes de las fuerzas armadas, para alimentar a la zona de guerra. Esto no es algo que cualquiera pueda apoyar.

Es la época del año en la que recordamos a todos aquellos sacrificados en las guerras de la nación, independientemente de la verdad de la guerra, y los honramos como héroes. Muchos fueron héroes, aquellos que se sacrificaron por sus camaradas y que soportaron cosas que ninguna persona debería haber soportado nunca.

Pero más que héroes, son y serán víctimas, y esto es, sobre todo, lo que no debemos olvidar.


Jerry West es el editor de The Record, un periódico independiente y progresista que se publica cada miércoles en Gold River, Columbia Británica. Sus columnas aparecen regularmente en rabble.ca.

NOTA COMPLETA: http://www.zmag.org/Spanish/1206west.htm
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